A quién acudiremos
Reina de las aguas dulces, el amor y la fertilidad. Sensual y coqueta, concede los deseos de los que anhelan un gran amor. Su nombre significa delicadeza, dulzor, oro y mucho más. Capaz de resolver cualquier cosa… también de provocar que dos hombres se puedan matar. Esa es Oshun.
Mujer virgen, joven y humilde escogida por Dios para traer al mundo a Jesucristo en forma humana. Ella misma se consideró sierva de Jesús, estuvo dispuesta a hacer la voluntad de Dios al costo que fuera necesario. La última vez que la vemos en la Biblia, es en compañía de los discípulos, pero no habla. Esa es María. Lo demás es añadidura de hombres y leyendas. Qué difícil es unir dos personalidades tan diferentes y adorarlas en una sola.
Este 8 de septiembre, muchas personas alzaron sus manos hacia Oshun o hacia la imagen de la Virgen que siempre se guarda en una urna. Cuando Jesucristo estuvo en la tierra, también las multitudes iban tras él. Como humano pudo comprender cada una de nuestras necesidades, como divino era el único que nos podía tender el puente de reconciliación con Dios que se había roto.
Al ver las multitudes tuvo compasión y las alimentó, sanó, enseñó, dio su vida por todos y finalmente resucitó para que tuviéramos la esperanza de una vida eterna, y pudiéramos tener una esperanza más allá de lo que vemos temporalmente.
Respetando a todo el que ejerciendo su libertad personal, pone su fe en la Virgen de la Caridad y admirando a todos aquellos que vencieron el temor de salir a las calles de la Habana, me atrevo a animarte a levantar la mirada hacia la cruz, a Aquel que no tiene principio ni fin y cada día obra en favor tuyo.
“El Dios eterno es tu refugio, su eterno poder es tu apoyo.” Deuteronomio 33:27 (DHH)
Este me encanto! que linda te que do la comparacion y que bien ensenada la doctrina.