Cultos y Actitudes

Salomón en su vejez tuvo sus reflexiones, muchas veces con tintes de amargura e ironía, pero en otras sobresale la sabiduría que lo caracterizó y colocó en el mundo como símbolo de la misma. El siguiente texto es muestra de ello:

“Cuando fueres a la casa de Dios, guarda tu pie; y acércate  más para oír que para ofrecer el sacrificio de los necios; porque no saben que hacen mal.

Cuando a Dios haces promesa, no tardes en cumplirla; porque él no se complace en los insensatos. Cumple lo que prometes. Mejor es que no prometas, y no que prometas y no cumplas.” Eclesiastés 5:1, 4-5

Después de seis días de arduo trabajo, el domingo entramos al templo con actitudes que decidirán si el culto será o no de bendición para nuestras vidas. El domingo comienza el sábado cuando nos preparamos para adorar al Señor. Después tendremos que vencer obstáculos para llegar temprano o todo lo que ya ocurrió no forma parte de nuestro encuentro de adoración con el Señor.

Otra actitud será la expectativa de lo que esperamos y de parte de quién. Y eso depende de cómo es el Dios que nosotros creemos. Si creemos en un Dios que nos ama, todo lo puede y todo lo sabe, entonces entenderemos que Él sabe lo que necesito y me proveerá de ello a través de los que ministran. Pero si creo en un libre albedrío independiente de Dios, entonces mi expectativa quedará supeditada a lo que los hombres me brinden en un simple menú y la mayoría de las veces quedaremos insatisfechos porque ningún hombre puede satisfacer la hambruna espiritual humana.

El consejo de Salomón me anima y quiero el próximo domingo ser cuidadosa al entrar a la casa de Dios y tratar de escuchar Su voz desde la primera oración, poner atención a la letra de los himnos. Deseo poner en práctica el mensaje a través del Pastor como si el Señor me estuviera hablando a mí directamente.

Y voy a tener en cuenta la advertencia. Muchas veces es mejor no prometer porque así no nos vemos en el compromiso de cumplir. Pero debe ser mucho mejor prometer y cumplir porque la primera bendecida voy a ser yo. ¿Habremos hecho algunas promesas en el pasado y las olvidamos?

Después de todo este proceso, quizás el Señor me quiera usar y me lo indique. Porque para el Señor es más importante una relación diaria y real conmigo que lo que yo pueda hacer por Él.

¿Y qué Él está esperando?

Acercarme a su casa con temor reverente, más para oír que para ofrecer…

Que usted tenga una experiencia de adoración genuina el próximo domingo es mi mayor deseo.

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2 comentarios

  1. maria dijo

    CORRECTO!!!
    Sino voy con corazon humide y agradecido, me ire vacia.

  2. Zulia dijo

    Voy a compartir esta meditación en la iglesia este domingo. Está muy bonita

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