Entre el sueño y la esperanza
El 2009 nos trajo algunas sorpresas agradables como el descubrimiento de Susan Boyle. Casi a los cincuenta años alentaba un sueño y tenía un talento escondido que defendió ante un público y expertos que de la incredulidad pasaron al asombro y la admiración. Cuando vuelvo a verla interpretar “Idreamed a dream” me conmuevo profundamente porque quién no ha visto esfumarse más de un sueño para no volver.
Susan nos ha enseñado una lección de perseverancia y creo que es justo el reconocimiento que ha recibido. Sólo deseo que no deje de cantar para el Señor y que no pierda la esperanza cuando estos sueños fugaces se vuelvan a disipar. Porque lo importante es poner nuestra esperanza en la persona adecuada.
“Pero en cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien; he puesto en Jehová el Señor mi esperanza, para contar todas tus obras.” Salmo 73:28
*Foto cortesia de Gilberto Viciedo
sin comentarios