Mima

mima-floresNació en el seno de una familia numerosa, con muchos hermanos varones y padres muy rígidos. Pequeña de estatura, presumida y sobre todo muy limpia para su persona y todo lo que la rodeara. Conoció el amor a primera vista y junto a él emprendió un camino de aproximadamente cuarenta cinco años. Llegaron a la La Habana jóvenes y trabajaron en todo lo que pudieron. Callada, muy obervadora, simpática con los que tenía confianza, pero eso sí, había que respetarla. La maternidad la visitó en dos ocasiones, suficiente para llenar su vida y tiempo sin olvidar sus obligaciones con el resto de la familia.

Desarrolló una enfermedad que sufrió pacientemente con la esperanza de vivir sus últimos años en otra vivienda y otro país. El Señor le concedió solamente lo primero. Nos trasmitió sus vivencias, su fe con pocas palabras pero acompañada de un ejemplo aplastante.  Nos dejó la esperanza de que fuéramos mejores que ella y se esmeró porque así fuera. No sabía que tendría nietos ciudadanos de otro país criados con sus recetas, consejos y proverbios.  Mima nos dejó un 15 de marzo de 1983 y la isla se vistió de luto, porque hubo tormentas, no salió el sol en dos días, pero estamos seguros que el Señor la recibió con los brazos abiertos y hubo tremendo baldeo en el cielo.

Han pasado veintiseis años y no pasa un día sin que se oiga en la casa de sus hijos: “Como decía Mima…” De esa manera nos ha acompañado todo este tiempo con sus enseñanzas, dicharachos o textos preferidos de la Biblia. De la misma manera que le dio resultado a ella queremos triunfar más allá de las circunstancias y eso sólo se logra confiando en un Dios que no cambia.

Siento mucho que en estos días un Pastor perdiera la vida cuando una bala atravesó su Biblia en el culto dominical. Cosas como estas son incomprensibles para cualquiera. Al orar por ellos, sólo espero que puedan tener muchos recuerdos para sobrellevar la carga de la ausencia que aunque pasen muchos años, todavía nos arranca una lágrima.

“… Dichosos los que de ahora en adelante mueren en el Señor… ellos descansarán de sus fatigosas tareas, pero sus obras los acompañan.” Apocalipsis 14:13b,14 (NVI)

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3 comentarios

  1. maria dijo

    Sin lugar a dudas;
    era mi madre! Y digo mi y no nuestra, porque mi vida,antes de casarme y aun despues giro siempre en torno de ella, y que bueno, que lo pude hacer porque siempre se quedan cosas que no se hicieron y nos gustaria que hubiera estado mas tiempo, para hacer mas. Pero te doy gracias Senor, porque la tuve!
    Gracias, mi hermana.

  2. Yudith dijo

    Este es mi preferido de todos los articulos que haz escrito. Describe realmente a mi abuela como era ella sin contar muchas vivencias que no estan ahi que yo pudiera contar en todas aquellas hora que pasaba con ella. Ella me enseno mi primer himno del himnario “Los ninos son de Cristo” y a su vez fue el primer canto que les cante a mis hijos cuando los arrullaba para dormirlos. Ella era muy ocurrente y vivaracha, se fijaba en todo, en eso me parezco bastante.
    Era de voluntad firme y todavia la recuerdo mucho, una personalidad increible.
    Su vida fue dedicada en cuidarme cuando era chica y su muerte fue junto a mi de manera subita , dejo un gran vacio y fue dificil pero su ejemplo lleno cada espacio al punto de trasmitirlo a mis hijos.
    Gracias tia por traernos a la mente recuerdos tan bellos que nunca , nunca los podriamos olvidar

  3. maria dijo

    Yo quiero que mis nietos me recuerden asi.

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