Salud espiritual de los hijos

Si usted es padre o madre cristiana…
Cuide la salud espiritual de sus hijos y no lo deje todo en las manos de la iglesia.

Confíe más en iglesias que son cristocéntricas que templocéntricas.

Ore y coopere para que los cultos estén concebidos donde miren hacia los hermanos que están a su lado y no todo el tiempo hacia delante.

Ore por los pastores y líderes para que puedan dedicar tiempo a las personas además de predicar y enseñar los días de culto.

Enseñe a sus hijos con el testimonio de cada día lo que es la verdadera fidelidad y que no es solamente “asistir” al templo, aunque es una parte de la misma.

No confíe en líderes que ponen sobre énfasis en la música como único medio de adoración y servicio, mientras el cuerpo de Cristo gime por falta de dones en función.

Cuiden en su hogar de que se lea la Palabra de Dios, porque los libros se olvidan y sus hijos no van a tener base en el futuro para enfrentar la vida.

Desde el Antiguo Testamento, el Señor sabía que estas cosas iban a ocurrir.

Por eso designó a los padres como sacerdotes de sus familias.

Adán y Eva enseñaron a sus hijos a adorar.

Noé enseñó a sus hijos también.

A las madres les encargó la enseñanza de sus hijos. Tenemos el ejemplo de Moisés.

Hasta las suegras enseñaron a sus nueras gentiles como el caso de Noemí y Dios en su sabiduría y misterio incluyó a Obed en la línea davídica.

Dios les dio instrucciones específicas a mujeres y hombres de cómo criar a sus hijos como en el caso de los padres de Sansón.

Cuando el reinado de Israel estaba en juego y David estaba en su lecho de muerte, la madre de Salomón fue la encargada de recordar a David la voluntad de Dios.

Aun en el Nuevo Testamento el ángel le dio a María un mensaje siendo muy jovencita y a José otro. Y había sacerdotes fieles en aquel tiempo como Zacarías que incluso era de la familia.

Las primeras iglesias funcionaron en casas y también se reunían en el templo.

La iglesia se reunía en el templo para celebrar y cuando se esparcía era para cumplir sus otras funciones: evangelizar, comunión, servir, enseñar. La familia es una iglesia en célula.

Delegar esto a la iglesia a un maestro de la escuela dominical, al sermón del pastor, es negligencia y correr el mayor riesgo de nuestras vidas: perder el tesoro más grande que Dios ha puesto en nuestras manos por un poco de tiempo:
El futuro de la salud espiritual de nuestros hijos.

“Y amarás a Jehová tu Dios con todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas.

Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón;

y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando en el camino, y al acostarte, y cuando te levantes.”

Deuteronomio 6:5-7

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1 comentario

  1. SYLVIA dijo

    ¡Que mensaje certero! Creo que tiene el enfoque correcto….de los que están desapareciendo…creo que hay tantos cambios en la iglesia hoy día a tal punto que van quedando pocos de los que adoran a Dios a secas….perdone…es que me llamó mucho la atención sobre lo que comenta del “sobreenfasis” de la música en la Iglesia con lo cual estoy totalmente de acuerdo con usted. Es la campaña familiar de mi iglesia y tengo que entregar algo sobre “salud espiritual” y esta iformación ha sido una bendición. Siga expresando lo que el Señor bueno y maravilloso ha puesto en su corazón.

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