Se ha marchado…
demasiado pronto. Como se pierde la luz en una tarde nublada, como un castillo de arena en la playa, como una puesta de sol que muere al salir la luna, se ha marchado demasiado pronto.’ Dice así la letra de una canción de Michael Jackson y tal parece que se la dedica a él mismo. Nacido cuando la postmodernidad unió a los héroes con los ídolos con talentos especiales, y que al conocer la abundancia quiso compartir con los menos afortunados.
Como un pequeño mesías hablaba en sus canciones de un cambio para el mundo, en el hombre… sólo que cambiar a partir de uno mismo nunca da resultado. No consciente de la fragilidad de la vida, en parte víctima de su propia fama hizo intentos intentos fallidos de tener una eterna infancia y una familia, pero no buscó de manera adecuada la única fórmula capaz de encontrar la paz que Jesucristo ofrece y eso… hace perder el sueño, porque la perfección es una cualidad divina y no humana.
Sus canciones vuelven a tener éxito, su crisis financiera puede desaparecer, pero no puede volver a la vida. Lo recordaremos como un excelente cantante y bailarín , pero siempre quedará una gran tristeza al pensar en cómo se frustró el plan que Dios tenía cuando desde el vientre de su madre lo dotó de talentos especiales y sencillamente la vasija de barro se quebró…
“Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que lleguen los días malos…
Teme, pues, a Dios y cumple sus mandamientos, porque esto es el todo para el hombre. Pues Dios juzgará toda obra, buena o mala, aun la realizada en secreto.” Salomón en Eclesiastés 12:1, 13b, 14 (NVI)
Que triste, ya paso con otros.Elvis, Marilyn.. Y vendran otros sin que traten de evitarlo?
Tia:
Todos tus escritos son muy buenos sigue escribiendo.