Un rol que no cambia

Revisando recuerdos, éste es uno de mis favoritos. Desde pequeño, trataba de sorprenderme. El artista que traía dentro se resistía usar las postales que en nuestro país repartían a granel para de esa manera dar muestras de amor en el día más especial del año. 

Hay roles que cambian, pero éste, es privilegiado. Es como una carrera donde no acabamos de aprender ni de frustrarnos, donde el Padre celestial es el único capaz de completar nuestra deficiente obra.

Único también, porque aunque hay hijos separados de sus madres por circunstancias ajenas a su voluntad, por indolencia o porque el Señor los llamó a su presencia, el regazo maternal siempre queda en  espera sin poder renunciar al don que un día les fue dado con la esperanza como único sostén.

“Porque hay esperanza para un árbol cuando es cortado, que volverá a retoñar, y sus renuevos no le faltarán.” Job 14:7 (NVI)

Be Sociable, Share!

sin comentarios

Deje un comentario